ZigaForm version 4.8.5

Madre de la unidad

Madre de la unidad

«Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y yo vuelvo a ti. Padre santo, cuida en tu Nombre a aquellos que me diste, para que sean uno, como nosotros. Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno –yo en ellos y tú en mí– para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que tú me has enviado, y que yo los amé cómo tú me amaste.» (San Juan 17,11.21-23)

«Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe». Tomas respondió: «¡Señor mío y Dios mío!. Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!».» (San Juan 20, 26-19)

 

Esta semana que hemos pasado, la Iglesia ha celebrado toda la semana como si fuera un solo dia el Domingo de Resurrección. La alegría de la Pascua se ha extendido por toda la semana. Y llegamos a este domingo, Día de la Misericordia Divina.

Pero debemos recordar que esta semana de alegría católica ha coincidido con la Semana Santa de la Iglesia Ortodoxa. Juan Pablo II decía que la Iglesia debía respirar con sus dos pulmones, el occidental y el oriental. Pero estos pulmones del Señor han respirado esta semana a destiempo. Uno con la alegría que trae el aire nuevo de la resurrección, y el otro reviviendo la angustia de la Pasión del Señor.

¿Hasta cuando los cristianos continuaremos festejando la Pascua de manera separada? ¿Hasta cuando seguiremos ofendiéndolo? El nos ha dado su Gloria para que Seamos Uno y para que el mundo crea que El vino del Padre. Si el mundo esta tan convulsionado y estamos viviendo una gran apostasía ¿Cuánta culpa tenemos los cristianos? Y ni hablemos de la división que deriva de las iglesias protestantes que se han separado en miles de fragmentos a los que se agrega el dolor de haber dejado de creer en la Eucaristía, de dejar de honrar a la Madre de Dios, de no aceptar la confesión y el perdón de los pecados … y de ni siquiera tener conciencia del dolor que provoca a Cristo que su Cuerpo Místico se vea constantemente flagelado y roto.

Y providencialmente este día que será la Pascua ortodoxa, en nuestra Iglesia se festeja la Misericordia Divina y el evangelio nos vuelve a mostrar a un Cristo resucitado pero con las marcas de la Cruz. Ojala al menos nos bastara a los cristianos con ver las marcas de la Cruz de una cristiandad dividida para creer y cumplir en las palabras y deseo del Señor : Sean Uno. Tengamos nosotros Misericordia de Jesús y de nuestra madre dolorosa …

En los dos años próximos, 2010 y 2011, celebraremos providencialmente también (porque coinciden los cálculos de calendario de ambas Iglesias) la Semana Santa y la Pascua juntos, católicos y ortodoxos. Quizá Dios ha previsto eso en su Sabiduría para que gustemos el celebrar todos los cristianos del mundo una sola Pascua y el Señor reviva una sola vez su Pasión.

Santa Maria, Madre de la Misericordia, intercede por tu Iglesia para que el Papa Benedicto XVI y los líderes Ortodoxos puedan llegar pronto a un acuerdo de amor y amanezca un día la tan ansiada reunificación. ¿Podrá ser posible que esta fuera la última Pascua desdoblada? No lo hemos visto aun. Que no nos haga falta verlo para creer que de la mano de Maria, Madre de la Unidad, ese día esta próximo a llegar.

– Claudio* –

Sábado, 18 de Abril de 2009

Por favor comparte:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *