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Memorándum sobre la Inmaculada Concepción

Memorándum sobre la Inmaculada Concepción

Cardenal John Henry Newman (1801-1890). ( Este escrito de Newman es de 1854 para su amigo Robert Isaac Wilberforce, convertido al catolicismo en 1854, año de la proclamación del Dogma de la Inmaculada, como ayuda para responder las objeciones de amigos protestantes contra esa Doctrina Mariana.)

I

1.- Es tan difícil para mí penetrar en los sentimientos de una persona que entiende la doctrina de la Inmaculada Concepción y que, aún así, le hace objeciones, que desconfío al intentar hablar sobre la materia. Fui acusado de sostener esta doctrina en uno de los primeros libros que escribí, veinte años atrás. (Nota: Se refiere al Sermón del vol II de los Parochial and Plain Sermons, escritos aun en su época de protestante – ver más abajo -)

Por otro lado, este mismo hecho puede ser un argumento contra alguien que se oponga, pues ¿por que no habría sido dificultoso para mí en aquella época si había una dificultad real en aceptarlo?

2.- ¿No considera el objetante que Eva fue creada, o nació, sin pecado original? ¿Por que esto no le choca? ¿Habría estado inclinado a dar culto a Eva en ese primer estado? ¿Porque entonces a María?

3.- ¿No cree que San Juan Bautista tuvo la gracias de Dios, es decir, fue regenerado, aun antes de su nacimiento? ¿Que es lo que creemos de Maria, sino que esa gracia le fue dada en un tiempo aun anterior? Todo lo que decimos es que esa gracia le fue dada desde el primer momento de su existencia.

4.- No decimos que Ella no le debe su salvación a la muerte de su Hijo. Por el contrario, decimos que, entre todos los hijos de Adán, Ella es en el verdadero sentido el fruto y la adquisición de su Pasión. El ha hecho por Ella más que por ningún otro. A los otros les dio la gracia y la regeneración en un momento de su existencia terrenal, pero a Ella desde el mismísimo comienzo.

5.- No estamos haciendo que su naturaleza sea diferente a la de los otros. Aunque, como dice San Agustín, no nos gusta nombrarla al mismo tiempo que mencionamos el pecado, sin embargo, ciertamente Ella habría sido un ser fragil como Eva sin la gracia de Dios. Un don de gracia mucho mas abundante hizo de Ella lo que fue desde el comienzo. No fue su naturaleza que aseguró su perseverancia sino el exceso de gracia que impidió a la naturaleza actuar como la naturaleza lo hará siempre. No existe diferencia de especia entre ella y nosotros, pero una inconcebible diferencia de grado. Ella y nosotros somos salvados simplemente por la gracia de Cristo.

Por eso, hablando con sinceridad, no veo realmente cuál es la dificultad, y quisiera consignarlo claramente en palabras. Añadiré que la exposición anterior no es mía personal. Nunca escuché de ningún católico que haya tenido cualquier otro parecer. Nunca escuché ninguna otra opinión sostenida por alguien.

 

II

Siguiente cuestión : ¿fue una doctrina primitiva? Ninguna puede añadirse a la revelación, que fue dada de una vez para siempre, pero a medida que pasa el tiempo lo que fue dado de una vez para siempre es comprendido cada vez mas claramente. En este sentido, los Padres y santos más grandes han estado en el error de que, como la materia de la cual hablaban no había sido examinada, y la Iglesia no había hablado, no hicieron justicia en sus expresiones a su significado real. Por ejemplo:

1.-  El Credo Atanasiano dice que el Hijo es «»inmenso»» – en la versión protestante «»incomprehensible»» -. El Obispo Bull, aunque defiende a los Padres Antenicenos, dice que es una maravilla que «»casi todos ellos parecen ignorar la invisibilidad y la inmensidad del Hijo de Dios»». ¿Pienso que eran ignorantes siquiera por un instante? No, pero si que hablaron sin consistencia, porque se estaban oponiendo a otros errores y no se fijaron bien en lo que decían. Cuando el hereje Arrio apareció, y vieron el uso que se hacía de sus propias afirmaciones los Padres se retractaron.

2.- La mayoría de los grandes Padres del siglo IV parecen considerar que Nuestro Señor en su naturaleza humana era ignorante, y que había crecido en conocimiento, como parece decir San Lucas. Esta doctrina fue anatemizada por la Iglesia del siglo siguiente, cuando aparecieron los monofisistas.

3.- De igual modo, hay Padres que parecen negar el pecado original, el castigo eterno, etc.

4.- Además, el famoso termino consubstancial aplicado al Hijo, que esta en el Credo Niceno, fue condenado por el gran Concilio de Antioquia, donde participaron santos, setenta años antes. ¿Por que? Porque ese Concilio entendió algo mas por esa palabra.

Ahora bien, en cuanto a la Inmaculada Concepción, estuvo implícita en los primeros tiempos, y nunca fue negada. En la edad media fue negada por Santo Tomas y por San Bernardo, pero tomaron la frase en su sentido diferente del que lo toma ahora la Iglesia. Lo entendieron en relación a la madre de Nuestra Señora, y pensaron que contradecía el texto «»pecador me concibió mi madre»», por lo cual nosotros no hablamos de la Inmaculada Concepción excepto en relación a María, y la otra doctrina a la que se opusieron Santo Tomas y San Bernardo es realmente herética.

III

En cuanto a la idea primitiva acerca de Nuestra Señora, realmente, el frecuente contraste de Maria con Eva parece muy fuerte. Se haya en San Justino, San Ireneo y tertuliano, tres de los primeros Padres, y en tres continentes distintos: Galia, África y Siria. Por ejemplo, «»el nudo formado por la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de Maria; lo que la Virgen Eva ato por la incredulidad, lo ato la Virgen Maria por la fe»». Y también, «»La Virgen llega a ser la Abogada – Paráclito-  de la Virgen Eva, de modo que como la humanidad había sido ligada a la muerte por una Virgen, y por una Virgen puede ser salvada, el equilibrio queda preservado, la desobediencia de una Virgen por la obediencia de otra . San Ireneo, Adversus haereses, V.19. Y también «»Así como Eva haciéndose desobediente llega a ser la causa de la muerte para ella y para toda la humanidad, así Maria, también, llevando al Hombre predestinado y aun Virgen, siendo obediente llega a ser la causa de salvación tanto para Ella como para toda la humanidad . Y también «»Eva siendo virgen e incorrupta produjo desobediencia y muerte, pero Maria la Virgen, recibiendo con fe y alegría al ángel que le anuncio, respondió Hágase en mi»» etc. Y también, «»Lo que Eva no creyó, Maria lo borró creyendo»»

1.- Ahora bien, ¿podemos negarnos a ver que, de acuerdo a estos Padres que son los primeros entre los primeros, Maria fue una mujer típica como Eva, que ambas fueron dotadas con gracias especiales, y que María triunfó allí donde Eva falló?

2.- Además, qué luz arroja sobre la doctrina de San Alfonso de los dos caminos, de la cual a veces se habla. Tú ves de acuerdo a estos Padres tan antiguos que María deshace lo que Eva había hecho, que la humanidad es salvada por una Virgen, que la obediencia de María llega a ser la causa de salvación para toda la humanidad.

Por otra parte, el camino diferente por el que Maria hace esto es puesto de manifiesto cuando es llamada Abogada por los Padres primitivos. La palabra se usa para Nuestro Señor y para el Espíritu Santo: para Nuestro Señor como intercesor por nosotros en su misma Persona, y para el Espíritu Santo como intercesor en los santos. Este es el camino blanco, así como el camino especial de Nuestro Señor es el rojo, es decir, el del sacrificio expiatorio.

3.- Mas aun, que luz arrojan estos pasajes sobre dos textos de la Escritura. Nuestra lectura es  «»Ella aplastará su cabeza»» (Cfr. Gen 3,15). Ahora bien, este solo hecho de leer «»Ella aplastará»» tiene algún peso, pues ¿por que no sería nuestra lectura, quizás, la correcta? Hagamos la comparación de Escritura con Escritura, y veamos como el conjunto es lógico en cuanto lo interpretamos. En el Génesis se habla de una guerra entre una mujer y la serpiente. ¿Quien es la serpiente. La Escritura no lo dice en ninguna parte hasta el capítulo 20 del Apocalipsis. Allí al fin, por primera vez, se interpreta que la «»serpiente»» significa el espíritu maligno. Ahora bien, ¿como es presentado? Por la visión, otra vez, de una Mujer, su enemiga, y , del mismo modo que en la primera visión del Génesis la Mujer tiene una «»simiente»», aquí tiene un «»niño»». ¿Podemos ayudar diciendo que, entonces, la mujer es maría en el tercer capítulo del Génesis? Y si es así, y nuestra enseñanza es correcta, la primera profecía dada pone en contraste la Segunda Mujer con la Primera, María con Eva, tal como lo hace San Justino, San Ireneo y tertuliano.

4.- Además, ved la relación directa de esto con la Inmaculada Concepción. Había guerra entre la mujer y la serpiente. Esto queda enfáticamente cumplido si Ella no tiene nada que ver con el pecado, pues en la medida que alguien peque tiene una alianza con el Maligno.

IV

Ahora bien, quiero que se vea porqué he citado a los Padres y la Escritura. No para probar la doctrina, sino para librarla de cualquier monstruosa improbabilidad que pudiera causar escrúpulos en una persona para aceptarla, cuando la Iglesia la proclama. Un protestante es capaz de decir: «»Oh, realmente nunca, nunca podré aceptar semejante doctrina de manos de la Iglesia, y optaría mil veces por afirmar que la Iglesia habló falsamente, antes que aceptar que una doctrina tan terrible fuese verdad»». Ahora bien, mi buen hombre, ¿porque? No estalle en semejante agitación maravillosa como un caballo se espanta sin saber de qué. Considere lo que he dicho. ¿Es ciertamente irracional, después de todo? ¿Va ciertamente contra la Escritura? ¿ Está ciertamente contra los Padres primitivos? ¿Es ciertamente idolátrico? No puedo dejar de sonreír al hacer las preguntas. Mejor aún, ¿no puede decirse algo en su favor desde la razón, la piedad, la antigüedad, desde el texto inspirado? Usted puede no ver ninguna razón para creer la voz de la Iglesia, puede no haber llegado a creer en ella todavía, pero qué tiene que ver esa doctrina con hacer temblar su fe en ella, si tiene Ud. fe, o con andarse con rodeos si está comenzando a pensar que puede venir de Dios, es más de lo que mi mente puede comprender. Muchas, muchas doctrinas son de lejos más difíciles que la inmaculada Concepción. La doctrina del pecado original es indefinidamente mas difícil. María no tiene esta dificultad. No es difícil creer que un alma está unida a la carne sin pecado original; el gran misterio es que millones y millones nacen con él. Nuestra enseñanza acerca de María tiene una dificultad menos que aquella acerca del estado de la humanidad en general.

Lo digo claramente: puede haber muchas excusas en el último día, buenas y malas, para no ser católicos, pero una que no puedo concebir es esta: «»Oh, Señor, la doctrina de la Inmaculada Concepción era tan despectiva de tu gracia, tan inconsistente con tu pasión, tan en desacuerdo con tu palabra en el Génesis y en el Apocalipsis, tan distinta a la enseñanza de tus primeros santos y mártires, como para tener derecho a rechazarla a toda costa, y a tu Iglesia por enseñarla. Es una doctrina sobre la cual mi juicio privado está completamente justificado al oponerse al juicio de la Iglesia. Y éste es mi alegato para vivir y morir como protestante»».

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Extracto del sermón predicado en Oxford el 25 de marzo de 1832

( Este sermón es aún de su época de protestante y que fue criticado en su ámbito porque entendían que el predicador adhería secretamente a la fe católica romana de la Inmaculada Concepción, doctrina aún no definida pero sí creída. Parece que personalmente veía la evidencia de la doctrina pero no la profesaba explícitamente en su período anglicano.  )

¿Quien puede estimar la santidad y perfección de aquella que fue elegida para ser Madre de Cristo? Si a aquel que tiene se le dará más aún (Mt 13,12), y la santidad el favor divino van juntos (y esto se nos dice expresamente), ¿cual habrá sido la pureza trascendente de aquella a quien el Espíritu Creador condescendió a cubrir con su milagrosa presencia? ¿Cuales deben haber sido los dones de aquella que fue elegida para ser el único familiar terreno del Hijo de Dios, la única a quien por naturaleza El tenía que reverenciar y respetar, la única señalada para formarlo y educarlo, para instruirlo día a día, a medida que crecía en sabiduría y en estatura? (Lc 2,52). Esta contemplación nos dirige a un tema más elevado, si queremos seguirla. Pensad, ¿cual fue el estado de santidad de esa naturaleza humana de la cual Dios formó a su Hijo sin pecado, sabiendo como sabemos «»que lo que nace de la carne es carne»», y que «»nadie puede sacar lo puro de lo impuro»»? (1 Jn 3,6 ; Job 14,4) …

… nada es tan a propósito para imprimir en nuestras mentes que Cristo es realmente partícipe de nuestra naturaleza, y hombre verdadero, menos en el pecado, como asociarlo con el pensamiento acerca de aquella por cuyo medio llegó a ser nuestro Hermano.

Acerca de Cardenal John Henry Newman.

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