" “Qué hermosa es la Comunión, hecha con la Mamá del Paraíso. Y, ¿Sabe, Padre mío, en que consistieron todas las efusiones de mi corazón en ese feliz momento? En solas estas palabras: ¡Mamá, Mamá mía!”" ( Santa Gema Galgani )

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Referencia a Títulos Marianos

 

En los Santos y Padres de la Iglesia

 

La Virgen María y el Padre Pío

 

 Santo Padre Pío de Pietralcina - (1887-1968)

No se puede imaginar la vida del fraile de Pietrelcina sin Maria. Y muchas veces la Madre de Dios manifestó a Él, hasta acompañándolo al altar durante la Santa Misa celebrada en la iglesia de Santa Ana. 

  ( Leer historia de Santo Padre Pío de Pietralcina  )

 

 

En la puerta de su celda se hallaba escrita una frase de San Bernardo: "Maria es toda la razón de mi esperanza."

“Amor increado, Espíritu de Luz y Verdad ábreme el camino de mi pobre mente y hazme penetrar cuanto sea posible a una criatura en aquel abismo de gracia, de pureza y de santidad, para que siempre aumente mi amor por el Eterno, que concibió en su Mente Divina esta obra maestra, insuperable entre todas las maravillas creadas por El: La Inmaculada”

“¿Si la Virgen Santa (el Rosario) lo ha siempre calurosamente recomendado donde quiera que ha aparecido, no nos parece que deba ser por un motivo especial?”.

“Quisiera que los días tuvieran 48 horas para poder redoblar los Rosarios”.

“¡Amen a la Virgen y háganla amar. Reciten siempre el Rosario!”.

"¡Oh el hermoso mes de mayo! El más bonito del año. Si, padre mío ¡este mes nos recuerda muy bien las dulzuras y la belleza de María! Pensando en los muchos beneficios que me ha hecho esta querida Mamita, tengo vergüenza de mí mismo por no haberla amado y servido lo bastante: en cambio, a sus cuidados afectuosos he respuesto con ingratitudes"

"El mes de mayo para mí es el mes de las gracias y este año espero recibir dos: que me recoja consigo para no seguir viendo esas caras feas (demonios); la otra, usted la conoce. Quisiera tener una voz poderosa para invitar a todos los pecadores del mundo a amar a la Virgen"

Conversión por interseción de María

En 1905, solo dos años después de haber entrado al Seminario, el Fraile Pío experimenta por primera vez la bilocación. Rezando acompañado de otro fraile en el coro, una noche fría de enero, alrededor de las 11:00 de la noche, se encontró a sí mismo muy lejos, en una casa muy elegante en la cual un padre de familia agonizaba en el mismo momento que su hija nacía. Nuestra Santísima Madre se le apareció al Fraile Pío diciéndole:

-“Encomiendo esta criatura a tus cuidados; es una piedra preciosa sin pulir. Trabaja en ella, lústrala, hazla brillar lo más posible, porque un día me quiero adornar con ella”.

A lo que él contestó:

-“¿Cómo puede ser esto posible si soy un pobre estudiante, y todavía ni siquiera sé si tendré la fortuna de llegar a ser sacerdote? Y si no llegara a ser sacerdote, ¿cómo podría ocuparme de esta niña estando tan lejos?”.

La Virgen le contestó:

-“No dudes. Será ella quien venga a ti, pero la conocerás de antemano en la Basílica de San Pedro”.

Inmediatamente se encontró de nuevo en el coro donde había estado rezando minutos antes.

Dieciocho años más tarde esta niña se presentó en la Basílica de San Pedro, agobiada y buscando a un sacerdote con quien pudiera confesarse y recibir dirección espiritual. Ya era tarde y la Basílica iba a cerrar, miró a su alrededor y vio a un fraile entrar en el confesionario y cerrar la puerta. La joven se le acercó y comenzó a compartirle sus problemas. El sacerdote absolvió sus pecados y le dio la bendición. La joven en agradecimiento quiso besarle la mano, pero al abrir el confesionario solo encontró una silla vacía.

Un año después, la joven fue en peregrinación a San Giovanni Rotondo. Padre Pío caminaba por los pasillos de las celdas repletos de peregrinos y al ver a la joven entre ellos, la señaló diciendo:

-“Yo te conozco, tu naciste el día que tu padre murió”, la joven, sorprendida, esperó largo rato para poderse confesar con el Padre y aclarar sus inquietudes. Padre Pío le recibe en el confesionario con estas palabras:

-"Mi hija, has venido finalmente; he esperando tantos años por ti!". La joven aún más sorprendida le manifestó que él estaba equivocado, siendo ésta la primera vez que ella visitaba San Giovanni. A lo que Padre Pío contestó:

-"Ya tú me conoces, viniste a mí el año pasado en la Basílica de San Pedro". La joven se convirtió en su hija espiritual, obedeciendo siempre a sus consejos. Se casó y formó una sólida y ejemplar familia cristiana.

Un diálogo

– Padre, ¿qué se encuentra en torno de el altar?
.
– Toda la Corte celestial.
.
– Padre, ¿está también presente la Virgen María durante la misa?
.
– ¿Puede una Madre permanecer indiferente para con su Hijo ? ».

-"Cuando vayas a misa -concluye diciéndonos Padre Pío- concéntrate al máximo en el tremendo misterio que se está celebrando en tu presencia: la redención de tu alma y la reconciliación con Dios. Asistan a la misa como asistieron la Santísima Virgen, las piadosas mujeres y san Juan ."Una camisa usada de noche por el Padre  Pío está empapada de sangre, prueba de la durísima flagelación que de noche sufría el Padre. Le preguntaron:

-Padre, durante la flagelación nocturna, ¿está usted solo o lo asiste alguien?

-Me asiste la Santísima Virgen; todo el paraíso está presente.

Mas pensamientos marianos

 

"María sea la estrella que os alumbre el camino, os enseñe la calle segura para ir al Padre Celestial; Ella sea el asidero firme que tengáis, para que os conservéis cada vez más unidos estrechamente en el tiempo de la prueba ".

Padre Pío no soportaba que se pusiera en duda los privilegios de María.

Un día oyendo hablar de ciertos errores que circulaban en algunas escuelas teológicas y revistas, referentes a la virginidad de María y a la interpretación de su Anunciación, él se fue de allí pidiendo al padre superior que le excusara:

- "Me marcho -dijo- porque me hace mucho mal oír ciertas cosas".

"Hijos míos amemos a la Virgen. Ella (y aquí se emocionó)  es nuestra Madre".

Lo asiste María

"Una noche soñé que estaba asomado a la ventana del coro y veía la plaza llena de gente. Les grité:

-¿Qué quieren?-La muerte de Padre Pío-contestaron

-Ah, entonces ustedes son comunistas! -les dije yo, y me metí al coro.

En aquel momento me viene al encuentro la Virgen y me dice:

-No le tengas miedo, aquí estoy yo. Toma esta arma, vuelve a la ventana y úsala.

Yo obedecí y todos se cayeron muertos.

"Pobre Madrecita, cuanto me quiere. Lo he contemplado con renovado fervor al comienzo del más hermoso mes. Con qué cariño me ha acompañado hasta el altar esta mañana. Me ha parecido que Ella no tuviese  ni siquiera en quien pensar sino sólo en mí, al llenarme el corazón de santos afectos".

María de Fátima lo cura

"Dentro de pocos minutos la Madre de Dios estará en nuestra casa… Ampliamos nuestros corazones." 

.....

-"Madrecita linda, has llegado a Italia y me he enfermado; ahora te vas y me dejas enfermo".

En aquel instante sintió como un escalofrío que le corrió por todo el cuerpo. Gritó:

-Estoy curado! La Virgen me ha curado.

En efecto, se curó de su pleuresía y nunca se sintió tan sano ni tan fuerte en toda su vida. El mismo afirmó:

-La Virgen vino hasta aquí porque quería curarme. (En 1959 en la oportunidad de despedir la imagen de la Virgen Peregrina de Fátima que estaba de visita en Italia)

 

Padre Pío insta a amar a María

"¿No te basta saber que es Madre de Dios?¿Que todos los ángeles y santos no llegan a alabarla dignamente? Dios es el Padre del Verbo, María es la Madre del Verbo, hecho carne. Nada nos concede el Señor si no pasa por las manos de la Reina del Cielo. Si Dios es la fuente de agua viva, María es el acueducto que la lleva a nosotros. Ámala en la tierra y la contemplarás en el cielo."

Que la Virgen María, a la que el padre Pío invocaba con el hermoso título de "Santa María de las Gracias", nos ayude a seguir las huellas de este religioso tan amado por la gente. (Juan Pablo II en la Misa de canonización del Padre Pío, 17/06/2002)

 

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