" “Consiste en un gran aprecio de sus grandezas, en un reconocimiento sincero de sus beneficios, en un celo inmenso por su gloria..., en una firme y tierna confianza en su bondad maternal”." ( San Luis Maria Grignon de Montfort )

31 [ ]   María en la Iglesia ::  Padres de la Iglesia    [ ]

 

María en los escritos de los Padres de la Iglesia

 

En los Santos y Padres de la Iglesia

 

El nuevo Adán nació de María

 

 San Ireneo de Lyon - (137-203)

San Ireneo, discípulo de san Policarpo, fue Obispo de Lión. Ireneo era sobre todo un Pastor, que expuso y defendió con claridad la verdad de la fe, en particular frente a las sectas gnósticas. Preocupado por la cuestión de la «regla de la fe», y su transmisión, Ireneo afirmaba que aquella coincide con el «Credo» de los Apóstoles, transmitido a los Obispos y a sus sucesores ... Finalmente, la transmisión de la Tradición apostólica no depende de la capacidad de hombres más o menos doctos, sino del Espíritu Santo. Esto hace que la Iglesia sea una realidad siempre viva y joven, enriquecida con múltiples carismas. (Benedicto XVI)

  ( Leer historia de San Ireneo de Lyon  )

 

 

Adv. haereses III, 19,1-3; 21,10

Los que dicen que Jesús es ismplemente un hombre engendrado de José, permanecen en la esclavitud de la antigua desobediencia y mueren en ella. No han entrado todavía en comunión con el verbo de Dios Padre, no reciben la libertad por el Hijo. Al ignorar al Emanuel nacido de la Virgen se privan del don que El nos hace y que es la vida eterna. "Quien podrá narra su generación" pues "Es un hombre, pero ¿quien lo conocerá?". Lo conoce aquél "a quien el Padre que está en los cielos se lo ha revelado" haciéndole comprender que el que nació como Hijo del hombre "no por voluntad de la carne o por voluntad del hombre", es el "Cristo, el Hijo del Dios vivo."

Las Escrituras no darían este testiumonio acerca de El si fuera simplemente un hombre como los otros. Pero porque fue el único entre todos que tuvo esta generación preclara que le viene de la Virgen, las divinas Escrituras dan de El este doble testimonio: por una parte es hombre sin gloria, sometido al sufrimiento...; por otra parte es el Señor Santo, Admirable, Dis fuerte, que vendrá sobre las nubes como Juez del universo.

Nuestro Señor, el Hijo de Dios, el verbo del Padre, es también el Hijo del hombre, puesto que María, que nació de la raza de los hombres, lo engendró en cuanto hombre y lo hizo el Hijo del hombre. Por eso el Señor nos ha dado un signo "en lo mas profundo" y "en lo más alto", sin que el hombre lo haya pedido, porque ¿cómo se le hubiera ocurrido al hombre que una virgen concebiría y daría a luz un hijo y que éste fuera un "Dios con nosotros" que descendería a las profundidades de la tierra para "buscar a la oveja perdida" (es decir la obra que él mismo había formado) y ascendería a las alturas para presentar y recomendar a su Padre este hombre que había vuelto a encontrar, obrando de esta suerte en sí mismo las primicias de la resurrección del hombre?

El Rey eterno, suscitado del seno de David, recapitula en sí todas las cosas que había plasmado desde antiguo.

Así como por la desobediencia de un solo hombre entró el pecado en el undo y por el pecado la muerte, así también por la obediencia de un solo hombre fue introducida la justicia y ésta produce frutos de vida en los hombres que anteriormente estaban muertos.

Y así como Adán, el primer hombre fue formado, tuvo como sustancia la tierra intacta y virgen todavía (porque Dios no había hecho llover todavia y el hombre no había trabajado aún la tierra), y ese hombre fue modelado por la mano de Dios, es decir por el Verbo de Dios, así tambien recapitulando en sí a Adán, el verbo fue engendrado de María aún virgen, de una manera que recapitula la plasmación de Adán.

 

 

::

Este escrito aparece publicado en Categoría : Santos y Padres de la Iglesia
  Secciones :

 ::

 

Libreria

 

:: Volver a la página anterior ::

 

:: Ir al índice de Escritos de los Padres ::

 

:: Ir al índice de Escritos de los Santos ::

 

 

2551 lecturas. 

 [ Index Home  ]  [ Las Coronas de María  ]  [ La Devoción a María  ]  [ María en la Biblia  ]  [ María en la Iglesia  ]

[ María y los Santos  ]  [ María entre nosotros  ]  [ Canal Youtube  ] [ Mapa del sitio  ]

[ Sobre esta web  ] [ Publica tu Testimonio ] [ Firma el Libro de visitas ] [ Contacto ]